El 10 de enero de 2019 Nicolás Maduro asumirá otro mandato presidencial. A partir de esa fecha iniciará un gobierno marcado por la falta de legitimidad de origen –las elecciones fueron convocadas por la asamblea nacional constituyente violando el artículo 293 de la Constitución–, y el desconocimiento de una parte de la comunidad internacional, entre ellos 13 países de la región. Analistas hacen un recuento de lo que han sido sus 6 años en Miraflores y cómo allanó el camino para su reelección a través del control de las instituciones, la represión y la persecución política.
“En parte es debido a la mayor inflación que hemos tenido en nuestra historia. Empobrecer a Venezuela y desmontar el aparato productivo ha sido una política pública. Lo que mantiene al gobierno de Maduro es la debilidad de la oposición”, dijo.
La economista Sary Levy coincide con Gil Yepes. “Maduro tiene a Venezuela en un colapso generalizado: depresión económica, destrucción de la producción, distorsión del sistema de precios, hiperinflación, colapso de los servicios públicos y escasez”.
Desde que el mandatario tomó el poder en 2013, la economía se ha contraído 53%, según datos de la Asamblea Nacional. El diputado Ángel Alvarado, miembro de la Comisión de Finanzas, indicó que esta caída coloca al país entre las 10 naciones con peor destrucción de riqueza.
A su juicio, esto se debe a la pérdida de los derechos económicos pues el Ejecutivo ha incrementado el sistema de control de precios, no incentiva la producción, la inversión ni el consumo. “Maduro ha tratado al sector privado como a un enemigo y a un delincuente. Criminalizó la actividad económica y terminó de destruir los incentivos a la producción nacional porque no se generaba la confianza suficiente para que el sector pudiera crecer”.
En 2013 la inflación alcanzó 56,2%, según cifras del Banco Central de Venezuela. Para este año, de acuerdo con el Legislativo, hasta noviembre se ubicaba en 702.521%. “Venezuela nunca había sufrido una hiperinflación y ya vamos para 13 meses”, expresó el economista Luis Oliveros.
Alvarado recordó que cuando comenzó el mandato presidencial, el salario mínimo rondaba 200 dólares y hoy está en 5 dólares. “Fue destruida la moneda y cuando destruyes la moneda, destruyes la nación. Esto es consecuencia del modelo socialista de control y expropiaciones”.
Levy dijo que el poder adquisitivo de los venezolanos “está hecho trizas, por lo que hoy son muchísimos más pobres que cuando llegó Maduro”. 92% de los hogares está en pobreza en 2018, según la última Encuesta Nacional de Condiciones de Vida. “Es esa pobreza lo que ha estimulado el éxodo venezolano a las regiones vecinas y a otros países del mundo”, agregó la economista.
Los expertos consideran que los ciudadanos han huido de la crisis que causó el gobierno de Maduro al radicalizar las políticas que venía implementando el fallecido presidente Hugo Chávez. Hasta el mes pasado la cifra de venezolanos que han emigrado es de 3 millones, de acuerdo con la Agencia de la Organización de las Naciones Unidas para los Refugiados.
Coinciden en que el gobierno llevó a la quiebra a Petróleos de Venezuela. En 2013 producía 2,75 millones de barriles diarios y en noviembre de este año 1,13 millones de b/d, lo representa una caída de más de 1,5 millones de b/d.
Levy afirmó que la falta de mantenimiento e inversión quebró la industria petrolera, “con el agravante de que algunos activos en el exterior pueden ser asumidos como parte de pago de la deuda”.
“El colapso de la industria petrolera llevó a que la deuda que se había contraído fuera insostenible y no pudiera pagarse. Esa insostenibilidad terminó de cerrar por completo los mercados internacionales, mucho antes de las sanciones”, explicó Alvarado.
El parlamentario añadió que la falta de financiamiento internacional desplomó las importaciones en más de 80%, “que terminó impactando el consumo y generando la emergencia humanitaria compleja que tenemos”.
“Maduro es tal vez el peor presidente de la historia de Venezuela en el manejo de la economía. Uno compara cómo la encontró y cómo la estaría dejando, y es un completo desastre, una tragedia”, sentenció Luis Oliveros.
Sobrevivir políticamente. Piero Trepiccione, analista político, considera que a lo único que el presidente ha podido sobrevivir es a la política llevando a cabo un plan para minimizar a quienes lo adversan mediante la represión, y el uso de las instituciones oficiales y los cuerpos de seguridad del Estado.
Mercedes de Freitas, directora de Transparencia Venezuela, denunció en el 170 período de audiencias públicas de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en Washington, que 90% de los partidos que existían en 2013 están inhabilitados.
“Maduro usa el poder del Estado para disminuir la competitividad electoral, y ha cambiado la legitimidad del sistema político democrático que debería estar apoyado por la población y no por una base corporativa y sectores militares como ahora”, agregó el politólogo Fernando Spiritto. “Maduro cierra su primer mandato sin legitimidad democrática, atrincherado en el país. Su única arma es el chantaje y la fuerza”, añadió.
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