A veces el hambre llega en los momentos menos oportunos – como cuando te acabas de lavar los dientes o cuando te acabas de meter a la cama. Otras veces, el problema es que no te da tiempo de cenar temprano.

Pero, ¿qué tan malo es salirse de la cama para ir por un snack de media noche o sentarse a cenar cuando ya es hora de apagar la luz?

Para las chicas que hacen esto regularmente: MALAS NOTICIAS.

Unos expertos llevaron a cabo un estudio acerca de los efectos que tiene sobre nuestro cuerpo el abrir el refrigerador y comer algo súper tarde.

¿Por qué importa la hora en la que comes?

Desde hace mucho tiempo, los expertos pensaban que lo QUE comes era más importante que CUÁNDO lo comes. Sin embargo, las cosas han cambiado mucho recientemente.

Tu cuerpo tiene un reloj interno con un sentido innato sobre los momentos exactos del día  en donde debe de llenarse de energía para realizar todas tus actividades diarias, cuándo descargarse para descansar y cuándo debe repararse para seguir funcionando a la perfección. Aunque el cerebro es el que se encarga de regularlo todo junto con la luz u obscuridad del ambiente, comer cuando tu reloj corporal dice que debes estar durmiendo puede darle reset a los relojes de órganos en especifico.

El problema de esto es que los órganos funcionan mejor cuando trabajan en equipo, así que los expertos piensan que comer muy tarde puede literalmente causar un desastre en tu cuerpo. Además hay consecuencias de corto y largo plazo  que van desde aumento de peso hasta síndrome metabólico. Asimismo, el grupo de factores de riesgo incluyen problemas cardiacos, embolia y diabetes.

¿Qué tan tarde es tarde?

No hay una hora exacta en la que debas cerrar tu cocina. Algunos investigadores definen “demasiado tarde” como comer tu última comida menos de dos horas antes de dormir,mientras que otros recomiendan no comer después de las 6 p.m para tener más beneficios de salud.

Uno de los estudios citados involucró a mujeres que cenaban a las 6 p.m y otras que cenaban a las 11 p.m. Al siguiente día, las que cenaban tarde tenían peor nivel de azúcar en la sangre, lo cuál es un factor de riesgo de desarrollo de diabetes tipo 2.

De cualquier manera, otros estudios simplemente sugieren restringir las horas de comida y evitar comer muy tarde, intentando cenar lo más temprano posible y luego desayunar lo más tarde posible para tener un ayuno de más o menos 12 horas diarias. Al parecer este es un método de control de peso muy efectivo.

Todas las señales sugieren que el cuerpo está hecho para digerir comida en horas más tempranas, ya que estudios existentes han arrojado que las personas que desayunan tienen menos probabilidad de desarrollar problemas cardiacos y subir de peso que los que no lo hacen. 

¿Conclusión? Tu cuerpo funcionará mejor si comes más temprano y tienes un ayuno largo entre cena y desayuno.

Cosmopolitan

 

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