¿Qué tan recomendables son para tu cuerpo? ¡Descúbrelo!

Khloé Kardashian, Victoria Beckham, Megan Fox o Gisele Bündchen son ejemplos de famosas que han retirado los lácteos de su alimentación. Cada una de ellas ha declarado en diferentes ocasiones que al dejar de consumirlos han notado cambios considerables: piel bonita, menos cansancio, más vitalidad y una mejor digestión.

 

Sabemos muy bien que dejar de comer ciertos alimentos en ocasiones tiene que ver con una moda; sin embargo, el caso de los lácteos ha generado bastantes cuestionamientos, ya que incluso los expertos se contradicen defendiendo o desaconsejando su consumo en una dieta saludable.

 

“La realidad es que la naturaleza es muy sabia y si te fijas, somos la única especie que toma leche de otro animal. Ningún otro ser vivo continúa ingiriéndola después de suspender la materna”, dice la especialista en nutrición y en medicina corporal Ana Laura Viscarrues. 

 

Así que consumirlos o no es una decisión que depende de factores, y por eso te aconsejamos tomar en consideración lo siguiente:

 

¿TE HACE MAL LA LACTOSA? 

Aquí la cuestión es que hay personas que son intolerantes a ella y ¡no lo saben! ¿La razón? Según la experta, tiene mucho que ver la edad, pues la enzima que la metaboliza (conocida como lactasa) disminuye con el paso de los años.

 

Pero además de ésta también existe la caseína, la cual resulta difícil de digerir, ya que produce ácido araquidónico, una sustancia grasa que en exceso puede intervenir en una mala digestión.

 

¿Cómo descubrir si eres intolerante? Fíjate si cuando consumes lácteos tienes hinchazón en el estómago, muchos gases, malestar estomacal, problemas digestivos, entre otros. Si sospechas que sí, lo mejor es que acudas a un especialista para confirmarlo.

 

TIP: “Existen opciones, como las bebidas vegetales, pero muchas de éstas también tienen su propia lista de problemas. Desaconsejo la leche de soya, ya que contiene altos niveles de estrógeno que pueden causar alteraciones hormonales”, explica Viscarrues.

 

 

¿PROVOCA REACCIONES?

De acuerdo con diferentes investigaciones, los lácteos tienen relación con el incremento de diferentes alergias.

 

La publicación israelí de ciencias médicas también lo sustenta, y según los especialistas están relacionados con problemas de asma, insomnio, dolores de cabeza (migrañas y trastornos del sueño).

 

Además, se ha comprobado que al consumirlos se favorece la producción de moco.

 

TIP: “Cuando hay enfermedad respiratoria o resfriado, es bueno suspender el consumo de leche por algunos días, ya que a más ingesta de lácteos mayor mucosidad y congestión”, afirma la especialista.

 

LA ALIMENTACIÓN DE LAS VACAS

Desgraciadamente la industria alimentaria ha crecido tanto que los productos de proximidad ya no son tan comunes como antes. El resultado es que las vacas en su mayoría son hormonadas y suministradas con otras sustancias, como antibióticos.

 

Su alimentación es mala y viven en condiciones desfavorables, pues tienen que producir más leche de la que su cuerpo puede generar por naturaleza.

 

Esto da como resultado una mala calidad en la leche que se comercializa, sin mencionar que el lácteo que consumimos no la tiene y aumenta un componente en la insulina de nuestro cuerpo (conocido como el factor-1 o IGF-1), que se encuentra relacionado con el cáncer.

 

TIP: Según la especialista, si vas a consumir alimentos lácteos lo mejor es que procures que sean lo más naturales que se pueda, y mejor aún si son orgánicos y fermentados, como el yogur o el kéfir. Haz lo posible por evitar aquellos que han sido procesados.

 

¿QUÉ PASA CON EL CALCIO?

A menudo esta es la razón más citada para el consumo de lácteos, pero hay muchos otros alimentos que ofrecen fuentes muy superiores del elemento.

 

Además, para asimilarlo el cuerpo humano requiere de otras sustancias, como el magnesio, el cual también tiene la leche, pero lo puedes encontrar en mayor cantidad en vegetales de hoja verde.

 

Lo más sorprendente es que algunas investigaciones afirman que los lácteos procesados pueden crear un medio ácido en el organismo, y para neutralizar esta acidez el cuerpo es capaz de tomar calcio de los huesos.

 

¡Muy heavy! Sin embargo, eso no es todo, se ha demostrado que el calcio que aportan se deposita en lugares inapropiados, creando calcificaciones mamarias, cálculos renales y biliares, así como problemas en las arterias.

 

Por eso la Universidad de Cornell, de Oxford, y el Ministerio de Salud de China llevaron a cabo un estudio que desveló que en zonas rurales del país asiático, donde no se consumen lácteos, casi no hay osteoporosis, mientras que en las poblaciones en las que más lo incluyen en su dieta (Francia, Suiza, EU, etc.) es donde más casos se detectan de esta enfermedad. 

 

TIP: La nutrióloga sugiere que si quieres optar por una dieta sin éstos, no deben faltar en tu cocina alimentos como sardinas, verduras de hoja verde, nueces, almendras, avellanas, semillas de linaza y ajonjolí, legumbres, pescados y mariscos, además de cereales como el amaranto y la quinoa.

 

 

¿DE ORIGEN VEGETAL?

El mercado alternativo es muy amplio. Sin embargo, más allá de comprarlas en el súper,lo óptimo sería que hicieras tu propia leche en casa.

 

Existen muchas recetas para preparar bebidas de avena, almendra, nuez de la india, ajonjolí, coco, chía, etc. Cada una tiene diferentes propiedades y beneficios, así que lo mejor es que descubras la que más te gusta en cuestión de sabor y la que más le conviene a tu cuerpo.

 

Atrévete a hacer las propias y experimenta en la cocina. ¡Es mucho más fácil de lo que crees! 

 

COSMOENESPAÑOL

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