“Lo siento, la he cagado. Tenemos que parar. Perdón por decir un taco, pero no podemos seguir así”. La cámara enfocó a Jennifer Lopez, boquiabierta. Todos lo estábamos. Adele había parado la actuación. Sí, leen bien: paró su actuación. Toda de negro, con una banda de instrumentos de cuerda detrás, también de oscuro y las imágenes de George Michael proyectándose detrás de todos. El taco no puede oírse en el vídeo porque lo han censurado. En su lugar hay un segundo de silencio que acaba con Adele disculpándose y pidiendo repetir la canción.

Adele estaba interpretando la canción Fast love, de George Michael, en homenaje al cantante británico que falleció el 25 de diciembre de 2016. Adele llevaba poco más de un minuto en el escenario y todo se frenó porque se equivocó en la letra. La cantante británica, muy contrariada, empezó de nuevo. Y lo hizo de forma fría. Hubo que esperar al final de la canción para ver el poderío de la auténtica Adele. Ya el año pasado, también en los Grammy, la cantante desafinó y ella lo achacó a un fallo del micrófono.

Nada más acabar su actuación de anoche, Adele dio la espalda al público, emocionada y llorando. Cuando se enfrentó al público de nuevo, su cara se dibujaba entre furiosa y triste. Todos los artistas de la sala se levantaron, emocionados, a aplaudir. Ella se despidió con una mueca.

Más tarde, cuando recogió el premio a la Mejor Canción por Hello, volvió a pedir perdón. No por equivocarse, sino por decir “la he cagado”: “Primero quiero pedir disculpas porque antes he dicho un taco y adoro a George Michael”. Ya estaba más calmada.

En el segundo 0:55 del vídeo, Adele olvida la letra y pide volver a empezar. 

El País

Comentarios de Facebook

Dejar una respuesta

Seguridad * Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.