Si se repasan los episodios de esta primera temporada de Master Chef Latino, se observa que Sindy Lazo nunca fue la mejor participante del concurso, aunque tampoco la peor. Rara vez estuvo “amenazada” con ser la eliminada del episodio pero no era la que arrasaba en los retos culinarios. ¿Cómo logró ganar el concurso?

Lo ganó porque sabe de cocina y lo hace bien, aunque nunca vaya a ser una chef con tres estrellas Michelin. Pero también porque, como actriz que es, supo dibujar un personaje fácil de identificar y querer, y porque ensalzó su venezolanidad, y quizás con esto también apeló a la emotividad que el gentilicio actualmente despierta en personas de otras nacionalidades.

Desde el primer momento en que fue clasificada, Sindy supo diferenciarse de los demás. Tuvo clara dos cosas: la construcción de un personaje empático con la audiencia y el énfasis en su venezolanidad. Y esas dos premisas las cocinó a fuego lento y constante, tal como hizo con los ingredientes de los platos que preparó. Como suele ocurrir, le dio resultado.

 

Sindy-Lazo-Master-Chef

Desde su primera declaración como participante de Master Chef Latino se observó esa diferenciación. Mientras la gran mayoría de los seleccionados a este tipo de concursos siempre habla de su amor por la cocina, de sus aspiraciones gastronómicas o de su sueño por ser chef, Sindy, de 39 años, la rompió diciendo que ella entró para encontrar un novio con quien casarse.

La verdad es que siempre le ha gustado el afán en la cocina. En 2014 estrenó en el canal venezolano Globovisión “La cocinita de Sindy Lazo”, donde invitaba a hombres famosos en distintos ámbitos a preparar alguna receta con ella. El programa estaba lleno de humor y doble sentido y, aunque dicen que consiguió algún novio, no llegó a casarse.

sindy cocinita

Por esas hornillas pasaron personajes como el cantante Servando Primera, el periodista (y ahora ministro) Ernesto Villegas y el cómico y politólogo Laureano Márquez, entre otros. El programa duró sólo una temporada pero sirvió para darle a Sindy ese fogueo de cocinar ante las cámaras, de no ponerse nerviosa, de saber organizar ingredientes, seguir un orden preestablecido y mantener todo limpio.

“Yo vengo regando flores…”

Así como Carmen Miranda meneaba frutas gigantes sobre su cabeza, Sindy supo aprovechar el colorido de las flores tropicales, en tamaño gigante.

Este cromático elemento visual fue clave en el personaje que la misma Sindy construyó para participar en Master Chef Latino. Recordemos que ella misma ha actuado en siete telenovelas, y es hija de la actriz Mimí Lazo, que ha destacado en las pantallas pero también en los escenarios, y ha creado obras y personajes. También es hijastra de otro versátil actor, Luis Fernández. Desde niña ha estado acostumbrada al mundo del espectáculo y la interpretación, experiencia que supo aprovechar en su paso por Master Chef.

Los pétalos acentuaban la imagen que buscó proyectar, una combinación entre ingenuidad y desparpajo, y permitió que la recordara la audiencia latinoamericana, que no la conocía como la venezolana. “Esa chica me encanta, es muy dulce y simpática”, escribió en Twitter, después del primer episodio, una espectadora mexicana. Es el sentir que buscaba transmitir Sindy. El personaje había calado.

Las flores sirvieron para hacer una promesa que no se cumplió, de quitáselas si sobrevivía a un difícil reto y para identificarla como concursante pues hasta su mamá las usó durante la final.

sindy lazo mimi lazo

Con las flores, también acentuó su venezolanidad, el segundo pilar de Sindy en Master Chef Latino. Las llevaba replicando el tricolor de la bandera venezolana y, en la final, lució una llamativa orquídea Cattleya mossiae, que es la flor nacional de Venezuela.

sindy cocina

(Y, por cierto, Telemundo abrió una votación sobre cuál de los looks #FlowerPower de Sindy es el mejor, y se puede votar aquí)

Más allá de las flores que se ponía en la cabeza, Sindy dejó claro que era muy venezolana, algo que no se notó claramente en Andrés, el otro criollo en competencia que también llegó a la final. Él hacía más referencias a su crianza europea, por sus orígenes portugueses e italianos. Sobre todo, apelaba mucho a los sabores sicilianos que le dejó su nonna.

Sindy no. Ella siempre encontró la manera de colar sus sabores venezolanos en lo que preparaba. Ganó por su ceviche pero, incluso en el duelo final, preparó una arepa en versión reina pepiada, y un guiso “sabor a hallaca”, uno de los platos más complejos en matices gustativos, pues combina dulce, salado y ácidos, a través de varios tipos de carnes, alcaparras, aceitunas, uvas pasas, vino tinto, ajíes dulces y el hilo conductor de los venezolanos, el maíz. Y la receta con la que clasificó fue una torta criolla de queso, a la manera de Caracas, cuya receta compartió, un día después de ganar, con los espectadores del programa Un nuevo día, de Telemundo.  Como regalo, Sindy compartió su receta en este video:

Los concursos mediáticos de cocina también se ganan por la empatía que se hace con el público, por la conquista que se hace del jurado, por la facilidad de ganarse la cámara de televisión. Sindy sabe todo eso. Y aprovechó ese conocimiento. Ahora es más famosa que hace 13 semanas y, además, con 100 mil dólares más en su cuenta. Nada mal. Muy bien hecho, Sindy.

EL ESTIMULO

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